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Relatos Eroticos:La gatita del jefe: orgia con compañeritos de oficina

Jefe con una secretaria atractiva Foto de archivo - 2513770 

Pasaron un par de semanas desde que Cande comenzó su nuevo trabajo. Desde la espectacular mamada que le propino a su jefe el primer día, no paso nada mas. Alguna que otra palmadita indiscreta en la cola cuando se encontraban en el pasillo, pero no mas que eso. Evidentemente Carlos tenia miedo de los quilombos que podría ocasionarle que se hiciese publico que se estaba comiendo a su secretaria de 19 añitos cuyo padre era uno de sus empleados. Sin embargo, a Cande no le faltaban pretendientes en la oficina.

Había dos empleados en la oficina, Alberto y Nicolas, que no perdían ocasión de pasar por su escritorio para mirarle el siempre provocador escote y tirarle algun piropo subido de tono. A Cande, esta situación

 la ponía a mil. Le encantaba saber que los hombres la deseaban. Es por esto que siempre les contestaba de manera ambigua sus guazadas, dejando la puerta abierta para mas. El que mas la calentaba era Nico. Este tendría unos 30 años y tenia el cuerpo bien trabajado. Alberto, por otro lado, era mayor y ya los años le habían caído encima. Tenia una considerable panza y comenzaba a perder un poco de pelo. Este ultimo era el que mas se zarpaba cuando se dirigía a ella. Tal vez porque suponía que no tenia oportunidad. Estos dos personajes eran muy unidos y siempre estaban juntos.

Fue así, que un martes durante la hora de almuerzo (la oficina estaba bastante vacía) Nico se acerco a su escritorio y le dijo:

-Hola linda.
-Como estas Nico? No salis a comer con los demas?
-No. No tengo muchas ganas. Queres venir a comer a mi escritorio?
-Dale. Genial! Dejame que busco mi ensalada.

Luego de decir esto, Cande se levanto y caminó unos pasos hacia la heladera. Estaba vestida tan perra como siempre. Tacos, musculosa blanca super escotada y mini negra. Nico no despego la mirada de ese hermoso culo mientras se meneaba hacia la heladera. Cuando se agacho a buscar su comida, le regalo a Nico un primer plano de esa colita y la infaltable tanga que se dejaba ver. Luego los dos se dirigieron al escritorio para almorzar. Nico ya tenia una incipiente erección. Le era imposible estar cerca de Cande y no calentarse, cada cosa que hacia estaba dedicada a excitarlo.

Comieron, hablaron. Cande se reía de cada chiste o comentario que hacia Nico y no dejaba de clavarle una mirada seductora. Así fue que en un momento Nico la tomo de la cintura y le clavo un beso profundo y húmedo en esos carnosos labios. Se enredador en un apasionado beso. Nico le apretaba su dura colita mientras cande con una mano le sobaba la pija por encima del pantalón. Los dos estaban a mil.

-Vamos al baño.- le susurro Nico
-Dale. Quiero que me re cojas.- contesto Cande jadeando

Los dos se dirigieron al baño aprovechando que no había nadie a la vista.

El baño era un cuartito de 2 por 4 con un inodoro y lavatorio. Una vez adentro, Cande se saco la musculosa dejando ese hermoso par de tetas adolescentes (aunque ya muy grandes) libres para que Nico se las chupe. Nico jugaba con esos preciosos pezones rosaditos, eran como caramelos. Asi estuvieron un rato hasta que Cande lo hizo parar y se sento en el inodoro quedando su hermosa carita a la altura de la pija de Nico. Comenzó a manosear el importante bulto para luego liberarlo. Se le hizo agua la boca al ver la imponente pija que estuvo deseando tanto tiempo. Tendría unos 20 centímetros y era bastante gruesa. Sin esperar, la comenzó a mamar como una desesperada. La tragaba entera sin dificultad. Nico deliraba de placer. Jugaba con el glande. Su lenguita recorría todo el tronco para luego terminar besando esa brillante cabeza. Sus carnosos labos eran como una ventosa recorriendo cada centímetro del venoso miembro. Cuando la tragaba toda, dedicaba una mirada cómplice a Nico con esos hermosos ojos verdes que hacia que su pija latiese de la excitación.

Asi estuvieron un rato hasta que unos golpes en la puerta los paralizó.

-Ocupado!- grito Nico, tratando de poner una voz normal
-Vamos chicos! No van a dejar a su amigo Alberto solo, o si?

Al saber que era Alberto, una ola de tranquilidad los cubrió. Podría haber sido peor. Aunque ahora se les presentaba una situación rara. Dejarían participara a Alberto?

Nico miro a Cande, y esta, con una sonrisita de viciosa, asintió con la cabeza. Así que deslizo la traba de la puerta y Alberto rápidamente entro al baño. Una sonrisa de oreja a oreja se le dibujo en la cara al ver a la jovencita secretaria sentada, con las tetas al aire chupándole la pija a Nico.

-No sabes las ganas que tenia de cogerte nena- dijo Alberto mientras se bajaba el pantalón y colocaba su palo a disposición de la boquita de Cande.
-Veni gordito. Damela toda.-

Cande se trago toda la pija de Alberto y le comenzó a dar un tratamiento como el que le dio a Nico. Iba alternado entre los dos. Le calentaba de sobremanera tener esos dos miembros viriles y deseosos de penetrarla a su disposición.

Después de un rato de mamarsela a los dos, Nico tomo la iniciativa y la hizo pararse. De un saque le bajo la mini y la tanga dejando esa hermosa conchita depila totalmente expuesta. Nico se sento en el inodoro y tomo a Cande de la cintura haciendo que esta se siente sobre su pija. Como estaba muy mojada, fue entrando de a poco y sin problemas. La apretadita conchita de la adolescente tragaba entero el miembro de Nico. La joven cabalgaba esa hermosa pija mientras se la mamaba a Alberto que habia quedado frente a ella. Alberto, un poco menos delicado que Nico, la agarraba de las orejas y le clavaba su masiva verga hasta el fondo de la garganta sin ninguna reserva.

-Me encanta el culito de esta nena.- decia Nico mientras veía como su pija entraba y salia de su conchita.
-Es una flor de putita. A ver, decinos lo mucho que te gusta que te cojamos.- la incito Alberto

Como el masivo trozo de carne de Alberto ocupaba toda la boca de Cande, solo pudo emitir unos gorjeos dando a entender que le encantaba. Unos hilos de saliva mezclada con liquido preseminal chorreaban de su boquita.

Los dos hombres rieron al ver a la joven intentar hablar con una pija en la boca.

-Nico, puedo probar esa conchita o pagaste una estadia completa?- dijo Alberto a modo de broma.
-Toda tuya. Yo tengo ganas de explorar otras cosas- contesto Nico guiñandole el ojo

Cambiaron de posición de modo que Alberto quedo sentado en el inodoro y Candela encima de este montándolo enfrentados cara a cara. Nico logro su objetivo de tener ese hermoso culito adolescente a su disposición. Comenzó a juguetear con el rosadito y apretado ano de la chica. Ya estaba bastante lubricado de tanto garchar por lo que puedo intruducir un dedo sin problemas. Lugo metio otro, los metia y sacaba. Le excitaba ver como ese rosadito efinter se dilataba y apretaba. Cuando vio que estaba lo suficientemente lubricado, le coloco la cabeza de su pija en la entrada del ano. Con un poco de presión, la inflamada cabeza hizo ceder el virginal anito de Cande, a lo que esta pego un pequeño gritito.

-Sosteneme a la trolita esta que la voy a partir en dos.- le ordeno Nico a Alberto

Sin dudarlo, Alberto la abrazo de la cintura de modo que la chica quedo completamente inmovilizada y con el culito parado.

Sin mas preámbulos, Nico enterró toda la pija en ese perfecto culito. Cande emitió un gemido de dolor, pero mezclado con placer. Seguidamente, Nico comenzó a culearla salvajemente. Su tremenda verga entraba y salia del culito de la joven. La vista de su anito sodomizado contrayéndose lo excitaba aun mas. Así estuvieron como 20 minutos dándole una doble penetración de película. Hasta que en un momento Cande dijo gimiendo:

-Quiero la lechita chicos.-

Los dos hombres se miraron, y, haciéndole caso a su pedido, la hicieron arrodillar. La joven comenzó a mamar las dos vergas alternadamente. Los pedazos de carne desaparecían en su boca. Jugaba con los inflamados glandes a punto de estallar. Los dos hombres gemían del placer que les generaba esa boquita.

Luego de un rato Nico dijo:

-Voy a acabar putita!-

Al decir esto la agarro de los pelos da la nuca y con la otro mano se masturbaba apuntándole al centro de esa angelical carita. Un primer chorro de espeso semen le cruzó la cara desde la frente a la barbilla. Otro callo en su cachete y en a la boca. Cande recibía toda la leche con la boquita abierta como un pajarito esperando su comida.

Segundos después, Alberto también descargo lo suyo en la angelical y ya prostituida carita de la joven. Dejándola totalmente cubierta de espeso semen que chorreaba por su cara y se escurría en finos hilos hasta el piso.

-Gracias chicos.- les agradeció Cande desde el piso con una sonrisa

Los hombres se vistieron y se fueron con esa ultima imagen de Cande arrodillada en bolas y cubierta de leche.

Así es que Luis, el padre de Cande, cada vez que se cruzaban con estos dos amigos de la oficina, no entendía las miradas picaras que intercambiaban entre si.